sábado, 21 de agosto de 2010

Biografía de virreyes

Francisco de Toledo, el conde de Oropesa

Quinto virrey peruano, ocupó el cargo doce años entre 1569 y 1581. La labor administrativa de Toledo es importante debido a que aseguró en definitiva la sujeción del Perú a la monarquía hispana.

En su tiempo se fundó el Santo Oficio de la Inquisición, reorganizó la Universidad de San Marcos dotándola de una renta anual, se encargó de liquidar la resistencia de Vilcabamba, ejecutando al Inca Tupac Amaru. De otro lado, realizó la primera visita general del Perú, que le permitió redactar sus famosas Ordenanzas donde reglamentó los aspectos más importantes de la vida colonial. Dentro de su labor centralizadora podría mencionarse el establecimiento de las reducciones o pueblos de indios, la mita que dotó de fuerza de trabajo a minas y obrajes, el cobro del tributo indígena en moneda, así como la generalización de los corregimientos. Por todo ello se le considera como el más importante organizador del virreinato peruano.

Luis Jerónimo Fernández de Cabrera, Conde de Chinchón

Catorceavo virrey peruano, ocupó el cargo diez años entre 1629 y 1639. Entre los sucesos que marcan su gobierno fue sin duda el más importante y trascendental, el descubrimiento de la corteza febrífuga, llamada vulgarmente quina o cascarilla, y científicamente Chinchona pubescens, en memoria de la Condesa de Chinchón, que fue la primera persona a quien se aplicó en Lima y que propagó después su conocimiento en Europa. Este feliz descubrimiento se realizó en 1630 con motivo de unas pertinaces fiebres de que adolecía aquella. Un hecho importante ocurrido durante su gobierno fue la muerte en 1639 de San Martín de Porres, es sabido además que el Conde de Chinchón fue a besarle la mano cuando se encontraba en su lecho de muerte pidiéndole que velara por él desde el cielo.


José Antonio Manso de Velasco, Conde de Superunda

Treintavo virrey peruano, ocupó el cargo dieciséis años entre 1745 y 1761, siendo el virrey que gobernó por más tiempo el Perú. Los inicios de su mandato estuvieron marcados por el espantoso terremoto que destruyó casi completamente las ciudades de Lima y el Callao el 28 de octubre de 1746, y que obligó al Conde a dedicar todos sus esfueros a la reedificación de la capital y de su puerto, de las que se le puede considerar su segundo fundador. En realidad, la ciudad de Lima que conocemos, no es la que fundó Pizarro, extendieron y embellecieron con obras monumentales la larga serie de sus sucesores, sino la que formó el virrey Manso sobre las ruinas y escombros de aquella.

Fuente: El Perú virreinal. En: Historia general de los peruanos. Tomo II.


1 comentarios:

Anónimo dijo...

cvr contigo muy buena info

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